domingo, 15 de marzo de 2015

"DESEQUILIBRADA”

Nunca he podido mirar la línea imaginaria que marca el centro cuando intento ir en bicicleta, lo he intentado muchas veces sin éxito, la conclusión, digo bromeando, es que: soy una desequilibrada o como dijera mi maestro de maestros “soy cada día más inútil para las cosas prácticas de la vida” tal vez me falte desarrollar la motricidad fina y eso se deba a haber reprobado el jardín de infantes; imaginen que a mis treinta y tantos, corto con las tijeras como “comido de ratón” con estilete tengo bastante precisión pero con las tijeras podría quedarme sin dedos.

En algunas de las conversaciones con mi amiga Ximena durante el almuerzo, hemos reflexionado acerca de la importancia del equilibrio, toda vez que hemos empezado a leer los “Reglones Torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena y a preguntarnos sobre cuál es la verdadera locura o el equilibrio, los de los que estamos fuera o los de los que están dentro. Llama la atención la inteligencia de la protagonista muy parecida a la del Dante Reyes, uno de los pacientes célebres de nuestro Hospital, más conocido como el “Cuentero de Muisne” y con quien tuvimos largas conversaciones durante su estancia aquí.

Hace tiempo tuve una crisis con mi hija, esto me llevo a imaginar en mi rol de madre, tan peligroso como caminar con los ojos vendados sobre una cuerda floja ubicada a diez metros de altura, transportando una caja de dinamita, qué importante es lograr mantener el equilibrio en esa situación con los hijos. Qué exista un equilibrio entre el cerebro y corazón, inteligencia y sensibilidad, sincrónicamente.

Cuando a mi amado le sobrevino el infarto cerebral que afectó su capacidad de hablar, me conformaba a veces con mirarlo caminar, coordinar la locomoción, el balance perfecto en cada paso y ese solo hecho era un milagro; me preguntaba cuánto tiempo tarda un ser humano en aprender a caminar, mi pequeño Demian empezó a caminar a los nueve meses. Qué maravilla el equilibrio del cuerpo, qué maravilla, además, el equilibrio en la música que escucho todas las mañanas mientras troto y qué maravilla el equilibrio de la energía entre mi espíritu y el universo a través de un mantra.

Todo es equilibrio y las patologías entendidas de este modo son solamente una pérdida de este equilibrio, ocasionadas por excesos o desórdenes; mi amigo el escritor Gabriel Cisneros Abedrabbo decía en una entrevista que le hice, que las enfermedades son muchas veces psicosomáticas, el no haber llorado o reído cuando debiste hacerlo.

Creo que en eso radica la extraña felicidad que me caracteriza, el haber logrado alguna especie de equilibrio o alguna paz en base al entendimiento de ciertas cosas, leyes y principios universales. Amo la vida y la posibilidad de la reflexión, el sentido que las lecturas le dan a la existencia, la música, la poesía, la misión a cumplir sea cual fuere, los gestos solidarios, la vibración y el color del amor, el color del sonido… el sonido del color, la posibilidad de construir o inventar y el que este sea siempre un nuevo día.

miércoles, 5 de febrero de 2014

ICTUS - Edison Navarro


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Este es el texto que preparó el escritor Edison Navarro para el día de la presentación de ICTUS:
 

El poema como cuerpo, el cuerpo como poema, el cuerpo enferma, pero el poema resiste a la sobredosis de dolor, el cuerpo sobrevive a la dosis de enemigos químicos, pero al final se inunda, se desborda, manifiesta su fragilidad, la ausencia de salidas para el mar que nos recorre, tanto así, que si una piedra blanda tapona el agujero por dónde fluyen los recuerdos, nos llenamos nuevamente del dolor al que no sabemos sobrevivir. 
 
Es el manar de dos venas permanentes, un corredor largo dónde todo lo palpable construye la realidad y el otro que lo reinterpreta, que cambia de nombre a la anatomía de lo existente. ICTUS libro tangible de Rocío nace y crece en la plenitud del amor frente al ser que se rompe, abraza las dudas y el miedo que se encierra en los pabellones del corazón, construyendo con la palabra imágenes sublimes para hacer del verso el lugar de encuentro entre la piel del padre y la memoria de todo aquello que hasta hoy levanta con poesía lo que derrumba el viento helado de la ausencia.

Rocío enfrenta a la belleza del poema con la desesperación, lleva al mismo tiempo la conciencia de la vida que resta en el vientre de la familia, en los líquidos de su madre dónde habitó y que son los mismos, fluyendo en las cuerdas que sostuvieron a su padre y a las venas del poema; – de tan poco depende la vida y de tanto amor su poesía- y esto es latente en ICTUS

la cabeza de mi padre es un globo donde las altas presiones del liquido forman un talud submarino
mi nombre y el de mi madre son dos peces entre las cavidades de su carne (…)”

La belleza gana la batalla y por eso ICTUS es un acto de rebeldía frente a la muerte, no encontrarán reclamos en su poesía, menos aún una palabra que intente explicar la angustia de quien parte a las profundidades de la memoria intentando buscar su origen.

Rocío sabe trasladar con fuerza el mundo tangible que necesita de respiradores, mangueras y agujas para existir, hacia este universo-poesía que dicta sin temor alguno, como se vive durante el miedo, el silencio y la agonía; después del placer, el encanto y la dulzura del estar.

La poesía de Rocío es el puente a lo salvable y ella acude con necesidad a la raíz de sus pasos, para dejar escrito en las paredes de este sanatorio de la existencia (la vida), cada uno de los temores que vió a su padre vencer.

(…) me pongo su pijama
transmuto”
tengo sus mismos pies
sus manos
su mueca en las fotos
su marca de nacimiento
y el vaciamiento de su sonrisa
incluso podría estar haciendo una diabetes o haber heredado su fibrosis
o el botón aórtico prominente con el que amó (…)”

Después de leer varias veces ICTUS me pregunto ¿El poema como cuerpo, el cuerpo como poema, o es la inexistencia, el poema que nos habita?

Rocío nos enfrenta a este caudal para hacernos de su mundo, el que solamente se puede sentir para saber que existe y en uno de sus poemas dice:

el llanto es un poema que necesita ser trabajando en el silencio de la intimidad”.

Y hoy nos lo presenta.



lunes, 27 de enero de 2014

ICTUS, Memor Patris.


Por: Milton Fernando Romero-Obando


Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar..” Jorge Manrique
Dios mío, yo te ofrezco mi dolor ¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte!” Amado Nervo


Ictus, cuadro sintomático donde se devela el proceso agónico del enfermo y sus allegados. La poeta Rocío Soria Romero nos presenta esta elegía surgida de un sumario tremendamente doloroso de vivencias y experiencias compartidas con seres amados, un deambular entre lo terrible, lo doloroso y lo siniestro.

Soria va tejiendo un registro de vivencias captadas desde su ojo poético, y las transforma en imágenes líricas llenas de sensibilidad y resignación. Su voz, a pesar de tener un tono de carácter agónico, mantiene una fuerza vital, comparada únicamente con la Fe del espíritu.
Soria apuesta por una estética llena de imágenes terribles y dolorosas, donde derrumba su melancolía, un mundo lleno de quejidos, lamentos, agujas y sueros, por otro lado, contrasta estas imágenes noctámbulas con referentes de valor, moral, amor, respeto y resignación. El efecto conseguido es una poética de lo sublime, donde el yo lírico evoca recuerdos, momentos y sensaciones próximas a la muerte de un ser amado. 
 
Dice Soria, “el poema se dejaba de circular a ratos y otras se volvía piedra cerrando el paso de luz en la arteria” (Pp. 2), parece ser que el lirismo de la poeta nos lleva de un mundo fluctuante, lleno, donde la vida trascurre llena de imágenes, y se petrifica en un momento (o mil momentos), como una foto en blanco y negro, como recuerdos colgados en la pared.

La belleza de Ictus, está en ese romanticismo puro, donde se aluden imágenes crueles, terribles, llenas de una oscura pesadumbre. Estas imágenes son fuente vital en la poesía de Soria, desde su alma poética hilvana paso a paso, recuerdo a recuerdo, un proceso agónico. En esta contraposición entre la belleza, e imágenes grotescas, es que se (re)construye un nuevo significado de belleza. Esta sugerencia de recuerdos dolorosos se proyecta hacia el futuro, en donde el paradigma poético se encarga en extrapolarlo hacia la eternidad.

Ictus, es el tributo que la poeta quiere dejar a la memoria de su padre, no como un epitafio condenatorio, sino como una muestra de coraje y perseverancia en conservar la vida hasta el último momento. Es esa sed de vida, la que llevan a su padre a pelear con la muerte y librar, literalmente, una batalla sangrienta por aplazar en algo, no el último peldaño de la vida, sino por continuar gozando de esas pequeñas cosas que le puede ofrecer su familia.

Rocío Soria muestra ese cumplir siniestro e infranqueable de la muerte, sin embargo, acota, la valentía y el coraje con el cual se la debe confrontar, a decir de la poeta, está en su padre un ejemplo de vivencia total incluso ante la muerte. La poeta va de la mano con su padre en este recorrido mortal, previendo ya el trágico final, la muerte cubierta de un halo de resignación cristiana: “sentada al pie lo ve morir/qué más se puede hacer frente a la muerte sino presenciarla/rezar si acaso/aunque ciertas tardes ella se contente con ficcionar” (Pp. 45)

Ictus, es una muestra más de esa pasión y curiosidad poética que tiene Soria, una elegía con tintes góticos, la energía vital poética de Rocío Soria se (re)inventa en cada intento literario, cada uno de ellos es un nuevo reto, de los cuales la poeta sale siempre airosa. En esta elegía su voz se resquebraja mientras encuentra un clavo de donde asirse, y salvarse. Ictus es una prueba de vida…..

viernes, 10 de enero de 2014

ICTUS

¿Qué nos queda tras la pérdida de alguien amado?, ¿Cómo vamos sobrellevando la ausencia y llenando el vacío? y ¿Cuánto degrada la enfermedad del ser ligado en afecto y vida? Esto se cuestiona Ictus (El ángel editor, 2013) el reciente poemario de Rocío Soria (Quito, 1979). Un trabajo oscuro en su visión poética, arcano en los recovecos que recorre y apabullante en sus trazados del dolor. 

En Ictus, el padre y su enfermedad, son un dueto degradándose a ritmo acelerado. Donde el pasado va trastabillando en un círculo que espera fin, poro mientras tanto va aniquilando las posibilidades de reencontrase con la realidad. Una realidad que desde la voz poética resulta imposible. 


la cabeza de mi padre es un globo donde las altas presiones del líquido

forman un talud submarino

mi nombre y el de mi madre son dos peces entre las cavidades de su carne

(p 13)


tanta sonda y ninguna flor

tanta sonda y ningún recuerdo

tanta sonda y ningún poema

(p 19)


vos te quedabas de pie en el cuarto de baño vestido y con la llave de

/los olvidos abierta

(p 20)


En Ictus, la enfermedad, el padecimiento, el tiempo transcurriendo lentamente, son un reducto donde el caos es una voz apaciguada en sus alaridos internos. 


pájaros de la noche mis padres y yo

la noche arrastró nuestros ruidos los volvió piedras gigantes y azules

(p 11)


yo soy el coágulo que detuvo el paso de luz en esa arteria pulsátil

/que es mi madre

(p 16)


mi cuerpo es una pequeña morgue

una sala de urgencias

un aparato que zumba y jode

un banco en el que otros se sientan a contemplar mi rostro

(p 23)

Pero Ictus, como propuesta poética, va más allá, explora la vida, la sobrevivencia justamente desde aquella herencia post mortem y ¿onírica?, donde el dolor ha migrado a los sobrevivientes, a quienes deben recordar. Pulso estrepitoso del ambiente.    


me pongo su pijama

transmuto

tengo sus mismos pies

sus manos

su mueca en las fotos

sus marcas de nacimiento

y el vaciamiento de su sonrisa

(p 31)


no habla la mujer sino el miedo que desdobla su cuerpo en infinitas

/voces y lo desdibuja

(p 42)


me recuesto con la muerte sobre el pecho

la abuela dice que mi muerte es pequeña comparada con las que

/ella tuvo

que parece solamente un animal dormido o un muñeco

(p 46)


Versos apabullantes, sensaciones donde la oscuridad de la memoria juega a verse en el espejo de la desesperanza. Eso es Ictus, un ritual tétrico, donde la muerte es una sombra que persigue, que estorba latente e incómodamente en la soledad.

INVITACIÓN A PRESENTACIÓN DE LIBRO



La Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión,
el Hospital de Especialidades Eugenio Espejo
 y el Ángel Editor
Tiene el honor de invitar a la presentación del libro
De: Rocío Soria Romero
El acto contará con la participación del
Intervención musical: Wladimir Iza
Jueves 23 de enero de 2014, 19h00
Sala Benjamín Carrión
Casa de la Cultura Ecuatoriana
Av. 6 de Diciembre y Av. Patria
¡LOS ESPERAMOS!

POEMARIO ICTUS


ICTUS

Juan Secaira


La poesía y la agonía se conjugan —se rompen, se rebelan, se descubren— en Ictus; precisamente ahí: en el trastorno del ser, en el cuerpo del poema que no se limita al testimonio o a la queja, sino que se transforma y da vida a un dolor auténtico. La palabra acompañando, siendo sin ser. La desavenencia del afecto cercano y de la familia como la unión en el camino hacia la muerte. Donde la conciencia fenece o se convierte en arte.
La familia como un núcleo, como un organismo en el que se protege, se ama, se entiende; incluso en medio de la aflicción el instinto se convierte en verso y persevera. La supuesta lógica de la existencia fragmentada por el miedo, por el amor, por las sondas, las bacterias y los venenos. Y no hay un poema de despedida, no existe el orden en el hermoso, intenso y doloroso trayecto del cuerpo.
La confusión de los afectos, el carecer de explicaciones o justificación alguna, el corazón de la poesía en medio del caos de la enfermedad.
La comunión entre la visión del padre y la poesía recorre el libro, hermana a la sensibilidad que mueve a la poeta, que la conmociona y la habita. En donde el sufrimiento y el verso conviven en el sublime espacio del silencio.
Un espacio vertiginoso, verosímil y árido. El lugar en el cual toda experiencia es insuficiente y agónica. La sinfonía del adiós. El miedo enfrentado al cinismo, a la desesperanza, a la lenta ebullición de los sentidos. De lo que se trata no es de nombrar sino de quitar los nombres, los conceptos, el lugar común, y más bien ejercer el efecto del corazón para poder asirse a lo que queda.
El recuerdo enclavado en el ánimo, en un escozor del que después solo resta el individuo, la historia quebrada, la mimética de su conflicto cobijada en un sonido agudo, tal como el poema, como la verdadera existencia, como la espera.
Rocío Soria es una poeta, y sus versos agitan e impactan, no desde los convencionalismos, sino desde el tejido de un lenguaje que crea un universo sin más concesión que la belleza en medio o junto al declive, a la sensación del final. A la finitud. A la vida.





miércoles, 9 de enero de 2013

Antología bilingüe de poetas ecuatorianos contemporáneos




Gracias a la perseverancia de Ramiro Noriega, Consejero cultural de la Embajada de Ecuador en Francia, al trabajo de la SENAMI (Secretaría del Migrante), a la dedicación benevolente des los antólogos Ramiro Oviedo y Augusto Rodriguez y de los traductores, el poeta Rémy Durand, Anne-Marie Durand-Kennett y Gabrielle Lécrivain, se publicó en Quito, en noviembre 2011, la Antología « Apartar lo blanco de la luz », 33 poetas ecuatorianos contemporáneos del siglo XXI. 

El prólogo, exhaustivo, con firma de Ramiro Oviedo et Augusto Rodriguez, asienta con claridad e inteligencia la poesía de estos jóvenes poetas en la historia reciente del Ecuador et de sus movimientos literarios. Las notas de pie de Rémy Durand ofrecen un enfoque pertinente. 

La Antología ha sido presentada en Francia en Universidades, Centros culturales y para Asociaciones. En Ecuador Remy Durand la presentó en todas las Alianzas Francesas del país.

Ahora viene la publicación de la Antología en el sitio internet de Rémy Durand, para que la palabra poética del Ecuador vaya rumbo a muchos lectores en el mundo entero.

Link:

"Séparer le blanc de la lumière", Anthologie bilingue de poètes équatoriens contemporains, Quito, novembre 2011
"Apartar lo blanco de la luz", Antología bilingüe de poetas ecuatorianos contemporáneos, Quito, noviembre 2011

domingo, 24 de junio de 2012

“No es dicha”, un paseo en bicicleta por ciudad Sicodelia

Por: Rocío Soria

“No es dicha” es una ciudad Sicodelia, ciudad que se derrama por los bordes, ciudad que se consume en pastillas, ciudad de imágenes, ciudad caleidoscópica, ciudad que explota en llaveritos de colores o en llaveritos blancos, en arcoíris, en verdes, en amarillos, en azules, en púrpuras, en rojos, en anaranjados; o en blancos, grises y negros.
Ciudad de llaveritos de colores con los que se abren puertas falsas o verdaderas de escondites, agujeros y guaridas. Ciudad Sicodelia, ciudad de los placeres y las soledades de los hombres, de las calles y de los lupanares de seres anónimos, de las cópulas tristes y de los sitios en los que la muchedumbre goza un partido de fútbol para matar el tiempo, goza un partido a muerte, un juego que puede ser el de la propia vida donde las cabezas de cualquiera podrían convertirse en pelota que los jugadores patean en la cancha y “un auto aguafiestas, con chofer malhumorado ruge sobre la pelota y el partido culmina/ el loco Óscar intenta inflarla con el aire de sus pulmones”.
“No es dicha”, no hay dicha, la dicha es falsa solo existe el instante y después la caída abrupta, no hay dicha verdadera ni felicidad solamente existen estados de plenitud, de éxtasis. En los rincones urbanos de esta ciudad Sicodelia, cae la noche como cae el día, los locales se atiborran de gente que baila, que tiene sexo, que se conoce en “el tráfago del instante previo a una acción jamás verbalizada más allá de los aullidos” ciudad cuya boca “dice mentiras mientras amainamos el asco mutuo” y “la sensación hormiguea”, y las putas deleitan con su entrada gloriosa apartando momentáneamente el dolor de existir, ciudad de sangres, ciudad culposa, ciudad pecera, ciudad donde la esperanza no solo es enfermedad sino “enfermatez, enfermación, enfermadura”.
“No es dicha” lo que se alcanza en el trip de la existencia, se le parece mucho pero no es dicha, es solamente alucinación, ciudad alucinada, ebria, ciudad que escupe las verdades a la cara, ciudad resaca, ciudad donde “la lágrima salada atrapa el horizonte” y es muerte habitual y cotidiana; ciudad fosa común, ciudad de dobles caras, de triples caras, de infinitud de caras, de los absurdos, ciudad en la que a alguien “… se le ocurre regarse en dosis extremas en una madrugada tan linda…” ciudad de las paradojas es este libro de Secaira urdido en ambientes brutales que recuerdan a los “Espectaculos energumenescos de gente ebria en noche plenilunada” de Stornaiolo, gente ebria que “no es lo suficientemente invisible para ser feliz”.
“No es dicha”, pero también muy probablemente sea mucho más que dicha, la magia de lo fugaz, los treinta y tres minutos en que “volverás a tocar la hiel del infierno”; libro adictivo este libro de Juan Secaira, pienso en la dicha tan grande que debe ser pasear en bicicleta con Hoffman por las venas de ciudad Sicodelia.
Quito, 30 de marzo de 2012

miércoles, 14 de marzo de 2012

Los niños son lectores de paladar delicado, no comen salchipapas literarias

Por: Rocío Soria R.

Edgar Allan García Rivadeneira es un escritor multifacético ha incursionado con éxito en casi todos los géneros: ensayo, poesía, cuento, novela y literatura para niños y jóvenes, es autor de 32 obras y coautor de ocho libros, nació en Guayaquil pero se nacionalizó esmeraldeño bajo la consigna de “los esmeraldeños nacen donde les da la gana”.

Son las dieciséis horas treinta en la lluviosa Quito cuando llego a su casa, él me abre la puerta, me recibe con esa simpatía que lo caracteriza aunque un poco extrañado de que lo vaya a visitar a los tiempos, me invita a pasar y me brinda nueces y chocolates, en su casa de niño grande todo tiene el sabor de la golosina, empezando por sus libros y por su charla.

Me cuenta un poco sobre la historia y el boom que desde el año dos mil mantiene la literatura infantil y juvenil en el Ecuador; sobre el resurgimiento de algunos autores como Edna Iturralde, Francisco Delgado, Hernán Rodríguez Castelo que ya venían escribiendo literatura infantil desde antes y el aparecimiento en escena de nuevos valores como Soledad Córdova, Leonor Bravo, Edgar Allan García, María Fernanda Heredia entre otros.

Refiere como Alfaguara y Santillana iniciaron la línea de literatura infantil en el país y propusieron a los escritores que no escribían en esa línea que intentaran hacerlo; luego, detalla, apareció Libresa y Editorial Norma a quienes les pareció un buen negocio el promover en los colegios la adopción de ciertos títulos de literatura infantil y juvenil.

Sostiene que la literatura que se consolidó era la que proponía formas más lúdicas y audaces, más conectadas con las nuevas formas del quehacer literario porque los niños detestan todo aquello que no tenga sabor lúdico, profundidad, aventura, experiencias psicológicas interesantes y contrariamente a lo que se cree, ellos no consumen cualquier chatarra que se les dé, son lectores de paladar delicado que no se comen “salchipapas literarias” bromea.

Asegura que una de las cosas con la que se equivocan los profesores es creer que la literatura sea una pedagogía disfrazada, es decir que los niños sean “educaditos” porque en ese libro dice que así deben ser; a los niños esa pedagogía disfrazada les sabe a berenjena que aunque la recubras con chocolate, simplemente no les pasa, le meten el diente y se dan cuenta de la trampa.

En cuanto a los temas de los libros, explica que todos en absoluto son susceptibles de ser tratados en literatura para niños y jóvenes, depende mucho de la calidad del escritor, de la forma en que se aborden los temas y sobre todo si el mundo adulto le permite a ese libro ser parte de la lectura del niño, muchos libros han terminado en el cesto de basura porque tocan temas que resultan políticamente incorrectos. Los niños están abiertos a un montón de ideas, no están contaminados; los adultos son los que contaminan su percepción, asegura.

En relación a esto recuerda que hay series animadas como “Los Simpson” que tocan todo tipo de temas: la crueldad, la irresponsabilidad, la miseria humana, el egoísmo y podríamos dilucidar si eso es conveniente o no para los pequeños, pero lo que si es cierto es los niños están consumiendo una gran cantidad de temas críticos y los padres ni se dan cuenta, en cambio el libro se ha convertido es un objeto de sospecha, lo examinan de arriba hacia abajo para ver si a su niño le conviene o no leer este tipo de cosas. Hay una doble moral que en el fondo es una rabia al libro, manifiesta.

Aunque por otro lado no deja de sentirse satisfecho con algunos padres de familia de clase media alta quiénes en su formación fueron lectores y saben de lo importante que es la lectura en la formación del niño. Los hijos de estos padres leen entre quince y dieciocho libros al año en sus colegios que son instituciones que si se están tomando en serio el tema de la lectura. Es importante el apoyo de los padres lectores, asevera.

Afirma que no es que no se lee porque no se tenga dinero para adquirir un libro sino porque no se quiere, los profesores tienen una actitud muy cuestionable, poco responsable respecto a la lectura, hacen un daño tan grande a los niños porque no escogen libros dulces, les mandan a leer cualquier cosa y como no seleccionan bien las lecturas evidentemente les van a mandar a leer libros que no producen ningún impacto en los niños. Esto es terrible, cuestiona, matar el placer por la lectura a un niño es casi un equivalente a la pedofilia, le matan la ilusión, le cierran un montón de puertas que se pueden abrir en su vida y la posibilidad de entender el mundo de una manera diferente. Este es un problema de nuestro país y de todo el tercer mundo.

En el país se han sentado algunas bases, pero faltan muchísimas cosas por hacer. En la cuestión de promover la lectura falta de aquí a la luna, comenta.

En cuanto a los medios de comunicación del país, revela, que es casi nada lo que han hecho en este tema, los espacios son reducidísimos, hay suplementos infantiles como la Revista La Pandilla o La Cometa que están dirigidos por periodistas recién graduados, las propuestas son de llorar, no hay un repensar de este tema ni por parte de los medios ni por los organismos gubernamentales como Ministerios de Educación y Ministerio de Cultura, el tema de la lectura es algo que se les escapa y por desgracia han incurrido en no pedir ayuda a asesores que saben del tema para establecer una verdadera política de lectura a nivel nacional. Reconoce que también han faltado propuestas alternativas de parte de los escritores.

Qué genial sería, que el Estado comprara a las editoriales libros a unos precios reducidos, les vendría de maravilla porque no tendrían que contratar ilustradores o diagramadores porque el libro ya está hecho y podrían escoger títulos nacionales y extranjeros que sean los más adecuados, por ejemplo en Argentina acaban de contratar a quince o veinte asesores para que les recomienden cien libros que deben leer los chicos de ese país, cuatro de esos libros son de autores ecuatorianos, uno de ellos es de autoría de Edgar Allan, lo cual quiere decir, señala, que de alguna manera ya estamos mirando con pantalones largos el tema, porque antes éramos ignorados, no existíamos y de alguna manera esto era cierto, en los primeros años nadie sabía que se estaba haciendo literatura infantil en el Ecuador.

El problema también es de distribución, puntualiza, las grandes ventas solo están en Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato, Ibarra; pero si tú quieres encontrar un libro en El Oro, Cañar u otras provincias no vas a encontrar nada, las editoriales grandes, como es un buen negocio, ven dónde hay público interesado en comprar grandes cantidades de libros y se van a los grandes centros urbanos. En cambio si el Estado los comprara podría distribuirlos en todo el territorio nacional.

Cuando son las dieciocho horas nos despedimos, él tiene que salir urgente a atender un par de pacientes; yo, en cambio, me voy con la dulce emoción de haberle visto, camino hacia la ecovía abrazando las notas que tomé y la grabadora con la entrevista a continuar mis actividades.

jueves, 11 de noviembre de 2010

CARTA DEL ESCRITOR MODESTO PONCE MALDONADO

Amigos, comparto con ustedes una carta del escritor Modesto Ponce Maldonado. Gracias Modesto por tus palabras.

Rocío:

Además de considerarme un escritor más que un crítico, no he querido pretender hacer un análisis de tu poemario Isadora. Me siento más fuerte ante la narrativa, aunque una novela o un cuento es mejor que no se desprendan totalmente de lo poético. He preferido, pues, escribir una pequeña carta a la autora después de haber leído la obra. Una carta para ti. Así es mejor.

La leí lentamente, sin prisas, no solamente porque no tenía interés de que esa lectura se termine, sino, sobre todo, porque cada frase y cada giro me detenían, me ataban. Tú mismo lo dices: “hojeo el libro por una señal tuya”.

Además no hay otra forma de entrar a ese mundo creado por ti.

Quizás el término "lentamente" sea el adecuado, porque con seguridad la escribiste sin prisas, atando cada significado con otro, cada verso con el que le sigue.

Se trata de variaciones sobre el cuerpo, la piel, el deseo, la muerte, la pasión, el olvido. Tan "lentamente" como si se tratare de entrar al alma de una mujer, ante todo misterio, zonas ocultas o encantadas. No. No diré "de una mujer", sino de "la mujer": "Isadora muñeca de personalidades múltiples", “niña de niebla”, “niña palpitante” El título del libro tenía que llevar el nombre de una mujer. Un nombre hermoso, sugestivo. Me sentí atraído por tu capacidad de producir imágenes, por la "velocidad" (el término es prosaico) con que se suceden, con la vehemencia que aparecen, desafiantes, huidizas. La sugerencia y el golpe directo, inapelable, se alternan en cada verso. Son tus versos los que se presentaron poco a poco, mientras yo los subrayaba: "el recuerdo es el vicio de los solos"... "la muerte no es una sola, hay muchas muertes"... "¿Rabia menos o duele más?" (una patética definición de "desengaño")...


"demonionoche / demonio hembra"... "El hombre amado de un brinco y súbitamente se infiltra en los / ojos de ella” /... "pájaro de luz invisible en el agujero de su cuerpo..." ..."No hay tiros de gracia"... "Las muertes tácitas, / las muertes completas, / las muertes semiinconscientes, / las muertes perennes, / las que se quedan" ... Muy especial para mí el número 8 de la parte II. El grito de rebeldía, casi de impotencia. “He blasfemado contra ti por todos los cielos“… “Dolor circular, / dolor casa de magias…. “Isadora, hija de la grandísima tierra”…



Igualmente, el 3 de la parte III dirigida al “hombre amado”… “carne de siete cruces, / tango de siete cruces, / frío encarnado de siete cruces”. “El hombre amado cae de rodillas / eyacula un río de siete cruces”.



El Epílogo se cierra hacia lo que está escrito y se abre ante lo que está por escribirse. Confirma y huye. Espera y busca. “Pájaros revolotean por las márgenes de los cuerpos”… “En el borde de la calzada un hombre brinda consigo mismo”… “Todo final tiene pájaros entre las aspas del ventilador”… "Entre sus alas, / a dos cuerpos, / a dos espejos, "... “los golpes contra la pared de la locura…”. “Todo está frío y rígido ahora”.



Y algo más: tu constante, reiterativa, referencia a la música. Nada mejor que haber recordado al profundo y extraordinario Réquiem de Mozart. ¿Sabías que a Mozart, adorado en vida, le llevaron al cementerio totalmente solo en una carroza, seguido nada más que por un perro flaco y hambriento? Creo que existe una pintura que reproduce la escena.



Nada más, Rocío. Gracias por escribir Isadora. Gracias por haberlo puesto en mis manos sin conocernos antes, de no mediar una casualidad. …Porque de casualidades está hecha la vida, el amor, el deseo, la amistad, la muerte…

martes, 30 de marzo de 2010

COMPARTO UN PAR DE LINKS

El primero es el link de la Revista Casa de las Américas Nro. 257, dedicado a Ecuador y el segundo es de la Revista Nueva Época de Veracruz donde consta el ensayo de Freddy Ayala Plazarte sobre la poética de Hugo Mayo. Ayala presentará este ensayo en un libro de au autoría titulado "La Metálica Luminosa", el miércoles 7 de abril a las 19h00 en la Sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana

CASA DE LAS AMÉRICAS

NUEVA ÉPOCA

lunes, 29 de marzo de 2010

TOMADO DE http://www.umbilicalmundo.blogspot.com/


ISADORA, un cuerpo vivo que reencarna en la pupila y el vientre frío de los desolados, una búsqueda en los versos marcados con agua sal. "En cada mano de Isadora existía un mundo traspuesto".

ISADORA, varias formas de morir muchas veces.
Eso cruza por mi mente cada vez que recorro los versos de Rocío Soria, amiga dueña de las palabras que se gritan sordamente a los oídos de los desesperados, de los solos de tumulto; delata en cada linea la angustia de todos los encuentros y las formas de perpetuar en la memoria la esencia de un "cuerposangre"
"cuerpoamor"
"cuerponada"

Edison Navarro Cansino.